Valientes

Este documental de Goya Producciones, dirigido por Andrés Garrigó, analiza la influencia de la ideología woke y recoge los testimonios de personas que trabajan activamente por defender los valores cristianos, algo que resulta cada vez más arduo. Precisamente, el film hace una llamada a la acción ante lo que considera un enfrentamiento de una dimensión espiritual.

Una de las primeras cuestiones tratadas es el derecho de los padres a la educación de sus hijos, actualmente en conflicto con el adoctrinamiento promovido en las aulas a cualquier edad. Esta realidad, impulsada por las élites que buscan modelar conciencias, contrasta con la restricción para menores de dieciocho años que el largometraje ha recibido en España por su contenido ideológico, cuando las calificaciones del Ministerio de Cultura rara vez pasan de los dieciséis. Esta clasificación dudo que tenga demasiada relevancia, pero de algún modo reafirma las contradicciones expuestas por la película.

Entre los entrevistados hay personas de diferentes partes del mundo. Varios de los participantes están o han estado vinculados a la política, sin embargo, la producción se asienta sobre la base de fundamentos cristianos, como la colonización ideológica denunciada por el papa Francisco o la defensa de los no nacidos. En relación a esto último destaca el testimonio de una joven madre que, gracias al Proyecto Maternity, pudo sacar adelante su embarazo. También se exponen prácticas de la empresa abortista Planned Parenthood, que recientemente se han criticado en el periódico The New York Times.

Los temas abordados son amplios y tienen tantas aristas que darían para varios documentales. Valientes, como su título anticipa, lo que busca es suscitar un debate que despierte conciencias anestesiadas por los medios de comunicación y el miedo. Es una muestra de insumisión hacia ese pensamiento único que llega ya de forma indisimulada, cada vez desde más focos, como quedó patente en la ceremonia de los Juegos Olímpicos de París. En este contexto, la cinta reivindica el valor del cristianismo y un lugar en la vida pública que tratan de negar las agendas globalistas.