Año: 2016
País: Estados Unidos, China
Duración: 95 min.
Género: Animación, Aventuras, Comedia
Categoría: Películas familiares
Edad: TP
Director: Alessandro Carloni, Jennifer Yuh
Guion: Jonathan Aibel, Glenn Berger
Música: Hans Zimmer
Fotografía:
Reparto:
¿De qué trata?
El grandullón Po, también conocido como el Guerrero del dragón, es nombrado por el maestro Shifu como su sucesor. La toma de contacto de Po con un cargo de tanta enjundia es unánimemente valorada como poco afortunada. Mientras el propio elegido se plantea si realmente está capacitado para lidiar con semejante cometido, encuentra a su padre biológico, Li Shan. Con él viaja hasta un poblado secreto de pandas para descubrir sus orígenes.
Antes de que pueda acomodarse al idílico lugar, recibe la noticia del rápido avance del malvado Kai, que está derrotando a todos los guerreros que salen a su paso. Para hacer frente a sus grandes poderes, a Po no le quedará más remedio que preparar para la batalla a los indisciplinados y comilones osos de la aldea.
Los orígenes del elegido
Nueva vuelta de tuerca a la exitosa franquicia de Kung Fu Panda, en esta ocasión cofinanciada por China, que por primera vez participa en una superproducción estadounidense de animación. La película ha contado con la dirección de Jennifer Yuh, quien repite tras Kung Fu Panda 2, y de Alessandro Carloni. En esta entrega han llevado a la pantalla un guion que apuesta por una trama sencilla, cuya máxima es la de entretener.
Po tendrá que afrontar desafíos que previamente no se le habían presentado. A través de este argumento el largometraje apela a la búsqueda de nuevas metas, sin conformarse con aquello que cada uno hace bien y aun a costa de asumir riesgos. Por otra parte, se continúan explorando los vínculos familiares, ahora con la aparición de Li Shan, quien genera ciertos celos en el señor Ping, el padre adoptivo de Po.
La paternidad es uno de los temas más interesantes de la saga, en buena medida, por el ocurrente personaje del señor Ping. Este ganso, que regenta una tienda de fideos, es un negociante y es también todo un padrazo. Pese a que su hijo sea un ídolo para los habitantes del Valle de la Paz, él no ha dejado de hablarle como a un chiquillo. Siempre está preocupado de que no pase hambre, aunque el panda sepa alimentarse generosamente.
Hasta la segunda parte de las aventuras del oso guerrero no se desentraña el desconcierto sobre la paternidad del ganso. Ante las preguntas de Po sobre su obvia falta de parecido con el señor Ping, este se vio obligado a contarle que es adoptado. Acto seguido, asistimos a una tierna historia que nos relataba cómo llegó en una cesta hasta su restaurante y decidió acoger al pequeño osezno junto a él, intentando saciar -no sin esfuerzo- su gran apetito.
Esta tercera entrega plantea un nuevo escenario cuando aparece el padre biológico de Po. A partir de esta trama, el film resalta el valor de los lazos afectivos. La película nuevamente despliega una animación excelente, dotada de una gran calidad cromática. Saca partido de la banda sonora de Hans Zimmer para potenciar los momentos épicos, que están hábilmente mezclados con toques de humor.