En 1981 fue la última vez que la venerada imagen del Cristo de la Victoria salió de su santuario. Lo ha hecho en contadas ocasiones -solo dieciséis- y por causas muy concretas. Este mes se cumplen trescientos setenta y cinco años de su llegada a Serradilla, un aniversario que coincide con el Jubileo de la Misericordia y ha motivado esta histórica salida.
La procesión se suspendió en un primer momento por el agua que caía. Finalmente se reorganizó por la tarde y los peregrinos que aún no habíamos regresado a casa asistimos al acontecimiento junto a los serradillanos, que tenían adornadas todas las calles del recorrido. Aunque la lluvia volvió a aparecer, provocando varias interrupciones, no evitó una cálida acogida en cada lugar por donde pasó el Cristo Bendito.









