Año: 2004
País: Estados Unidos
Duración: 131 min.
Género: Aventuras, Acción, Suspense
Categoría: Películas familiares
Edad: +10
Director: Jon Turteltaub
Guion: Jim Kouf, Cormac Wibberley, Marianne Wibberley
Música: Trevor Rabin
Fotografía: Caleb Deschanel
Reparto: Nicolas Cage, Jon Voight, Harvey Keitel, Diane Kruger, Sean Bean, Justin Bartha, Christopher Plummer
¿De qué trata?
Benjamin Gates ha dedicado muchos años a buscar un tesoro de la época de los templarios. Su carácter aventurero lo lleva en la sangre, porque varias generaciones de su familia han intentado encontrar ese tesoro y han ido dejando pistas. La siguiente resulta estar en la Declaración de Independencia de Estados Unidos, algo insalvable para Ben, pero no para su antiguo socio y nuevo enemigo Ian Howe.
En el FBI no dan credibilidad a las advertencias de Ben y su amigo Riley sobre el peligro que corre el documento, así es que deciden robarlo para protegerlo de la banda de Ian y, sin querer, convierten en cómplice a una conservadora de archivos llamada Abigail.
Cazadores de tesoros
La clave de esta película no está en si su trama es verosímil, que no lo es, ni tampoco en su precisión histórica, sino en el entretenimiento sin pretensiones que proporciona. Se trata de un film de buenos y malos, con personajes que, aun siendo tópicos, cuentan con los suficientes matices para funcionar en su simplicidad.
El reparto aporta carisma: Nicolas Cage interpreta al explorador Ben Gates con bastante más contención que en la inferior secuela de esta cinta, Justin Bartha es el amigo gracioso que pone el toque de humor y Diane Kruger una atractiva conservadora que se une a la investigación. Como villano el elegido fue un clásico en este tipo de papeles, Sean Bean, y uno de los secundarios destacados es el veterano Jon Voight, quien dio vida al padre de Ben.
Una de las subtramas que enriquecen el argumento está en la problemática relación que Ben tiene con su padre. Este piensa que su hijo irá siempre de una pista a otra sin encontrar lo que busca. La cosa no mejora cuando Ben se presenta en su casa nada menos que con la Declaración de Independencia, en cuyo reverso piensa que hay un mapa oculto que puede conducirlos hasta el tesoro. Mientras tanto, Ian y el FBI les siguen los talones.
El guion juega con planteamientos y giros utilizados por otras producciones de aventuras. Entre sus referentes figura Indiana Jones, sin embargo, esta historia de cazatesoros no transcurre en los típicos entornos del género, sino en escenarios urbanos de grandes ciudades. Por otra parte, no abundan los blockbusters con acción y suspense accesibles para el público familiar. La película cuenta con elementos para atraer a espectadores de edades muy diversas, lo que explica el éxito que obtuvo.