4.0 estrellas
8
Hamnet
Título original: Hamnet
Año: 2025
País: Reino Unido, Estados Unidos
Duración: 125 min.
Género: Drama, Romance
Categoría: Más cine
Edad: +13
Director: Chloé Zhao
Guion: Chloé Zhao, Maggie O’Farrell
Música: Max Richter
Fotografía: Lukasz Zal
Reparto: Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson, Joe Alwyn, Jacobi Jupe, Sam Woolf, Bodhi Rae Breathnach

¿De qué trata?

Will da clases a niños de aldeanos para ayudar a pagar las deudas de su padre. Un día conoce a Agnes, una extraña mujer conectada con la naturaleza, que cuida de un halcón. Ambos se enamoran y, tras quedar Agnes embarazada, contraen matrimonio, pese a la falta de sintonía entre sus respectivas familias.

El arte como catarsis

Dejando a un lado las expectativas generadas por esta película, descubro desde el principio un film muy bien rodado y visualmente armonioso. Esto último me lo esperaba de Chloé Zhao, quien también ha conseguido un largometraje muy consistente tomando como base una novela de Maggie O’Farrell, trasladada al guion por Zhao con la colaboración de la autora del libro.

Hamnet es una ficción sobre la vida familiar de William Shakespeare, de la que no se sabe demasiado, así es que esta versión no puede considerarse propiamente biográfica. Se trata de una adaptación áspera a la vez que sensitiva, donde la tragedia nos da poco respiro. Incluso en algún momento familiar, que invitaría a una mayor alegría, predomina un tono apagado.

La historia nos muestra la distancia entre Agnes y Will: ella no quiere separase de la naturaleza que rodea su hogar en una zona rural, mientras él pasa la mayor parte del tiempo en Londres. Su distancia, también afectiva, deriva en diferentes modos de afrontar el duelo tras el fallecimiento de su hijo Hamnet, cuya pérdida es el núcleo de la trama.

Lo que he visto de Chloé Zhao me genera sensaciones encontradas. Y es lo que me sucede con esta película, que me resulta absorbente, pero por otro lado me siento alejado de su espiritualidad pagana. Más que nada por un misticismo, ligado a la naturaleza, que la directora ya desplegaba en Nomadland y que no sé dónde me lleva más allá de lo sensorial. A través del personaje de Agnes, de la que se dice que es hija de una bruja del bosque, se introducen elementos esotéricos.

Shakespeare es en esta adaptación un secundario de su esposa Agnes, la verdadera protagonista. Paul Mescal hace una buena interpretación del dramaturgo, sin embargo, el alma de la película es Jessie Buckley como Agnes, no solo por el peso de su personaje, sino porque encarna con total convicción a una mujer con carácter, a veces histérica y otras vulnerable. En los primeros planos del rostro de la actriz se palpa la enorme intensidad dramática que aporta a su papel.

En esta historia el arte propicia una catarsis para sanar el dolor. La escenificación de Hamlet sirve para explorar la pérdida e indagar en la frontera entre la vida y la muerte. El film comparte con Shakespeare in Love un clímax teatral que eleva el nivel del conjunto de forma notable. Sus referencias paganas me distancian de lo que veo, pero conecto con la parte humana, porque contiene una emoción tan auténtica que no puedo apartar los ojos de la pantalla durante dos horas.

Hamnet (fotograma)