
Año: 2026
País: Estados Unidos
Duración: 156 min.
Género: Ciencia ficción, Aventuras, Comedia
Categoría: Más cine
Edad: +13
Director: Phil Lord, Christopher Miller
Guion: Drew Goddard
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Greig Fraser
Reparto: Ryan Gosling, Sandra Hüller, James Ortiz, Lionel Boyce, Milana Vayntrub, Ken Leung
¿De qué trata?
Ryland Grace despierta desorientado en una nave espacial. Poco a poco va recordando cómo ha llegado hasta allí, formando parte de la tripulación de una misión crítica destinada a proteger la vida en la Tierra, cuya continuidad es amenazada por unos microorganismos que están provocando el desvanecimiento del sol.
Misión Ave María
La premisa de que el mundo esté al borde de la desaparición y alguien deba salvarlo no es precisamente nueva. De hecho, es un tema clásico del cine de ciencia ficción que remite a Interstellar, entre otras. Sin embargo, Proyecto Salvación es realmente original, tanto por lo que cuenta como por la manera de hacerlo, utilizando un humor inteligente. Resulta, además, accesible para el público familiar, desde preadolescentes en adelante.
La narración se divide entre el presente y un pasado mostrado por flashbacks que se van intercalando. No es este un drama serio, sino una película a la que le sienta muy bien su tono distendido, sin que por ello sea simple. En realidad, está sustentada por sus personajes y la acción es un complemento que no apabulla ni eclipsa la historia, a diferencia de lo que a veces sucede en el género.
El largometraje se basa en una novela de Andy Weir, adaptada con la dirección de Phil Lord y Christopher Miller, realizadores de La LEGO película e impulsores de Spider-Man: Un nuevo universo y de su secuela. El dúo de cineastas firma con este su trabajo más destacado en acción real, cuyo título en versión original es Project Hail Mary, que en castellano significa proyecto Ave María. Esa es una de sus referencias trascendentes. Otra podría estar en el apellido del protagonista, Grace, que tal vez aluda a la gracia.
Ryan Gosling lleva el peso del film, pasando parte del metraje en la soledad de su nave espacial. No es la primera vez que se pone el casco de astronauta, ya que hace unos años estuvo al frente del reparto de la también interesante First Man (El primer hombre). En esta ocasión da vida a un profesor con conocimientos en biología, que va muy a lo suyo.
Ryland es un tipo corriente elegido para salvar el mundo. No pretende ser un héroe, entre otras cosas porque no tiene a nadie por quien luchar. Al menos hasta que un inesperado encuentro, a años luz de la Tierra, lo cambie todo. Mientras se mantiene a flote impulsado por el ingenio y el espíritu de supervivencia, descubre el sacrificio que va ligado a una amistad verdadera.
La película ofrece, desde un punto de vista técnico, lo que esperas de una superproducción de Hollywood. Está visualmente cuidada y cuenta con un diseño de producción de primera. Pero lo mejor es la historia que hay detrás. Aunque se alarga un poco, es de agradecer que se desmarque de tantas tramas cínicas y tristonas que llegan a las carteleras. Se estrenan pocas películas de este tipo -y menos en el cine comercial reciente-, tan divertidas, emotivas e ideales para pasar un rato agradable.
