
El curso comienza con dos estrenos a la vista que pueden dar mucho de qué hablar. Sagrado Corazón, de hecho, ha despertado un gran interés en Francia, logrando un inesperado éxito de taquilla, pese a ser vetada en algunos espacios públicos. Se trata de un docudrama basado en las apariciones de Cristo a santa Margarita María Alacoque, una monja de clausura de un convento de Paray-le-Monial. Estas apariciones impulsaron la devoción al Corazón de Jesús.
Según Bosco Films, la distribuidora en España, la película ha sido vista por quinientos mil espectadores en Francia y trescientos mil en Polonia. Sorprende lo de Francia, donde su publicidad se censuró en el transporte público bajo el argumento de que era proselitista, aunque no se tratase de una campaña religiosa, sino de la estrategia de distribución de una de las muchas producciones que se estrenan a lo largo del año.
Otro episodio similiar se vivió en Marsella, donde la cinta se iba a proyectar en un cine público del castillo de Château de la Buzine. Una hora antes, cuando ya había espectadores esperando, el alcalde ordenó que se prohibiese su exhibición, porque la consideraba incompatible con el carácter laico de la república francesa. La decisión fue recurrida ante los tribunales, que fallaron contra el veto del alcalde.
No deja de resultar paradójico que cosas así ocurran en un país que se enorgullece de su defensa de la libertad de expresión. Esto ha servido para dar publicidad gratuita al largometraje dirigido por el matrimonio formado por Sabrina y Steven Gunnell. Antes de dedicarse al cine, él estuvo en una popular banda de pop de los noventa. Su grupo vendió cientos de miles de discos, pero aquello no le llenó y la idea del suicidio le rondó por la cabeza hasta que la fe le condujo por otros caminos.
El origen del documental está en una fuerte experiencia que el matrimonio Gunnell tuvo 2023 en Notre-Dame-du-Laus, un santuario que está en los Alpes franceses. Su paso por aquel lugar los impulsó a mostrar el impacto de la devoción al Sagrado Corazón en el mundo de hoy. Su documental, que reúne una veintena de testimonios, llega a España el 11 de septiembre.
Un mes después de Sagrado Corazón, el 9 de octubre, llegará Petros Eni, una producción dirigida por Paula Ortiz y conducida por el actor Chris Pratt, conocido por su papel en Guardianes de la galaxia y en otras películas de corte comercial. Este film, rodado en el Vaticano, cuenta la historia del sepulcro del primer apóstol. Pratt ejerce como guía en un viaje hacia la necrópolis vaticana, un cementerio romano situado unos metros bajo la basílica de San Pedro.
Aunque Paula Ortiz no sea católica, no es la primera vez que se acerca al catolicismo. En 2023 se atrevió a llevar a la gran pantalla la figura de Teresa de Ávila, basándose en la obra teatral La lengua en pedazos. Aparte de Teresa no conozco mucho de la filmografía de esta directora, pero me gustó su adaptación de una novela de Hemingway en Al otro lado del río y entre los árboles, especialmente por su fascinante fotografía en blanco y negro y el romanticismo con el que retrata Venecia.
En Petros Eni Paula Ortiz no solo ha tenido el privilegio de acceder con su cámara a la necrópolis vaticana, sino también de contar con la participación del papa León XIV. El estreno coincide con el cuatrocientos aniversario de la consagración a San Pedro de la basílica de la Santa Sede.