3 estrellas
6
Teresa
Título original: Teresa
Año: 2023
País: España, Portugal
Duración: 101 min.
Género: Drama, Biográfico
Categoría: Películas cristianas
Edad: +13
Director: Paula Ortiz
Guion: Paula Ortiz, Javier García Arredondo
Música: Juanma Latorre
Fotografía: Rafael García
Reparto: Blanca Portillo, Asier Etxeandia, Greta Fernández, Ainet Jounou, Consuelo Trujillo

Llevar a la pantalla una figura de la relevancia de Teresa de Jesús son palabras mayores, pero Paula Ortiz ha salido airosa en esta adaptación de la obra teatral La lengua en pedazos, de Juan Mayorga, ayudada por las interpretaciones del dúo protagonista y por la fuerza visual de los claroscuros fotografiados por Rafael García. La directora dejó sobradas muestras de su dominio de la imagen en Al otro lado del río y entre los árboles, una versión de una novela de Hemingway rodada en un espléndido blanco y negro.

En este largometraje plantea un intenso duelo dialéctico entre Teresa y un inquisidor que llega al convento de San José para juzgarla. Estos dos personajes sustentan buena parte de una película que evidencia su origen teatral, aunque está acompañada de un envoltorio cinematográfico en forma de pasajes oníricos y alegóricos que se intercalan en el cara a cara entre el inquisidor y la religiosa. Mediante estos fragmentos conocemos el origen judío y converso de la familia de Teresa o la pasión que compartía con su padre por los libros.

Una propuesta de este tipo requería interpretaciones de altura y tanto Blanca Portillo como Asier Etxeandia cumplen con creces en los papeles principales. Ella viste de blanco y él de negro para acentuar ese contraste entre la fe luminosa y la que está distorsionada por la intransigencia. Aunque en el inquisidor, afortunadamente, se perciben matices tras su semblante adusto. Actúa, en cierto modo, como la voz de la conciencia de la monja carmelita.

El inquisidor, buen reflejo de la intolerancia de nuestra época, busca confundir a Teresa, acusándola de arrogancia y de no estar movida por Dios, con el trasfondo de la controversia por la reforma de la carmelita para recuperar en San José el vigor del voto de pobreza y la igualdad que no se dan en el convento de la Encarnación.

Teresa aguanta las embestidas con firmeza en sus respuestas. Las palabras de la religiosa abulense denotan convicción. Tanta, que es el inquisidor quien titubea y cae en sus propias contradicciones. Sin embargo, también hay un momento en el que Teresa duda, porque es humana, aunque está revestida de la fuerza que le proporciona su especial vínculo con Cristo.

El interrogatorio se produce en la cocina del convento, entre pucheros. Este es el escenario principal de una larga conversación. La película no es fácil y, pese a sus pasajes metafóricos, se estanca en el nudo, sin llegar nunca a elevarse. En Teresa, no obstante, hay complejidad, arrojo, humanidad y misticismo: «pocos entienden que la clausura es libertad» le dice al inquisidor. El misticismo, eso sí, va más acorde con la espiritualidad de los tiempos que corren que con la religiosidad del Siglo de Oro español.

Teresa (fotograma)