3.5 estrellas
7
Tiempo de victoria
Título original: Pressure
Año: 2026
País: Reino Unido, Francia, Estados Unidos
Duración: 100 min.
Género: Drama, Bélico, Suspense, Histórico
Categoría: Más cine
Edad: +13
Director: Anthony Maras
Guion: Anthony Maras, David Haig
Música: Volker Bertelmann
Fotografía: Jamie Ramsay
Reparto: Andrew Scott, Brendan Fraser, Kerry Condon, Chris Messina, Damian Lewis, Tamsin Topolski

¿De qué trata?

1944. Todo está dispuesto para el desembarco de las tropas aliadas en Normandía, a no ser que la climatología obligue a cancelar la operación. A setenta y dos horas para el Día D, el meteorólogo escocés James Stagg, bajo el mando del general Eisenhower, tiene la responsabilidad de proporcionar una previsión correcta. De la precisión de su pronóstico depende el futuro de la contienda.

Decisión crítica

Dentro del sinfín de películas que ha deparado la Segunda Guerra Mundial, Tiempo de victoria da a conocer una historia diferente, dejando a un lado las batallas -que tienen poco peso- para mostrar los entresijos de la preparación del Día D. El largometraje parte de una obra teatral basada en hechos reales que su propio autor, David Haig, ha trasladado al guion junto al director Anthony Maras.

Tal vez la meteorología no parezca especialmente atractiva como tema central de un film. Al hilo de esto, vemos cómo la asistenta de Eisenhower le dice al capitán Stagg, en tono de broma, que los meteorólogos suelen ser aburridos, pero este le contesta con pasión que el clima desde luego no, debido a su influencia en nuestra vida cotidiana. El buen cine también consigue que resulte interesante aquello que podría pasar desapercibido.

En las adaptaciones teatrales las interpretaciones son clave y aquí el reparto cumple con creces. Brendan Fraser aporta presencia y credibilidad a su representación de Eisenhower. Andrew Scott está bien dando vida al británico Stagg, un tipo frío como un día de invierno, que sufre silenciosamente por la incertidumbre tras ser bombardeado el hospital donde su mujer está a punto de dar a luz. Asimismo, destacan en papeles secundarios Kerry Condon, como secretaria del general, y Chris Messina, en el personaje del meteorólogo Irving Krick.

La intensidad de la película no decae en ningún momento. Sobre los hombros de James Stagg recae una enorme carga. Su pronóstico de mal tiempo para el día del desembarco aumenta la presión que ya de por sí tiene. Algunos militares lo que quieren oír son previsiones favorables a toda costa, porque posponer la operación podría ser fatal por el riesgo de que los alemanes descubran el plan. La predicción de Stagg, además, es totalmente opuesta a la de Irving Krick, un hombre de la confianza de Eisenhower.

Entre Krick y Stagg no hay sintonía. La actitud del segundo no ayuda, ya que lo suyo no es trabajar en equipo, aunque ejerza como jefe meteorológico. De hecho, es un personaje que resulta antipático y que ni siquiera pretende caer bien. Sin embargo, es plenamente consciente de la responsabilidad que tiene. Sabe que hay muchas vidas en juego y no trata de maquillar la realidad, sino que dice la verdad sin filtros. Al menos lo que él cree que sucederá, pues la simbólica secuencia de un oficio religioso pone de manifiesto los límites de la ciencia para anticipar lo que ocurrirá apenas unas horas más tarde.

Tiempo de victoria (fotograma)