Sérpico

Al Pacino en Sérpico (1973)

Mientras los años setenta daban sus primeros coletazos, Al Pacino intentaba abrirse un hueco en el cine tras curtirse en los escenarios. Aunque sus trabajos teatrales no habían pasado desapercibidos, comenzó la treintena con solo un pequeño papel en una película menor. Una de sus primeras oportunidades de despuntar le llegó de la mano de Franco Zeffirelli, que buscaba a un actor que interpretase a san Francisco en Hermano sol, hermana luna.

Según cuenta Zeffirelli en su autobiografía, Tennessee Williams le llevó a ver una comedia que Pacino estaba representando en Nueva York. Allí descubrió a un actor que «… tenía un aire muy italiano, un rostro casi bizantino o paleocristiano…»1. El cineasta solicitó que viajara a Londres para una audición, donde la prueba de Pacino no le gustó. Consideró que aún no había aprendido a «… canalizar su exuberante estilo de actuación teatral hacia las reglas del cine»1 y le envió de vuelta a Nueva York.

Zeffirelli afirma en sus memorias que tuvo «… muchas dificultades para encontrar al candidato adecuado para interpretar a Francisco»1. No sé hasta qué punto tenía claro qué quería hacer, porque inicialmente intentó que los Beatles encabezaran su reparto, pero la concurrida agenda del grupo les impedía comprometerse con el rodaje de un largometraje. Finalmente eligió al desconocido actor británico Graham Faulkner, a quien no menciona en su autobiografía.

Faulkner no volvería a hacer nada relevante. Tras algunos papeles menores, principalmente para la televisión, se retiró a mediados de los ochenta, debido a que no ganaba lo suficiente para mantener a su familia. Encontró trabajo en una empresa de envíos y luego en un banco2. Al Pacino, por entonces, estaba más que consagrado. Poco después de ser rechazado por Zeffirelli se convirtió en una estrella a las órdenes de Coppola, con su interpretación de Michael Corleone en El padrino.

Los directores están más inspirados en unas películas que en otras. Zeffirelli no lo estuvo en Hermano sol, hermana luna, pero sí más tarde en Jesús de Nazaret, con Robert Powell como protagonista. Coppola hace bastante que no anda muy fino, todo lo contrario que sucedió con El padrino. Y en particular con su empeño personal por contar con Al Pacino, a quien los productores querían despedir incluso con el rodaje ya empezado.

Tal vez lo que descolocó a Zeffirelli fue esa tendencia que Pacino siempre ha tenido a sobreinterpretar. Esta falta de ortodoxia ha lastrado al neoyorquino en alguna ocasión, pero entra dentro del pack. En relación a esto, me viene a la mente la versión de cuatro horas que hizo Kenneth Branagh de Hamlet, donde me daba la sensación de que cuando Branagh -pese a sobreactuar- llevaba mucho sin salir en la pantalla, el film perdía fuelle. El problema de Hermano sol, hermana luna, sin embargo, no estaba en la elección del protagonista, sino la composición del personaje de Francisco.

En la cinta de Zeffirelli no hay rastro del carisma de un hombre que revolucionó su tiempo. Lo que aparece es un joven absorto, hasta cierto punto desconectado de la realidad. El crítico Roger Ebert, en una reseña nada entusiasta, se preguntaba: «Pero, ¿es cierto, como parece creer Zeffirelli, que los pájaros tenían más que decir que Francisco? Apenas nos ofrece seis líneas de diálogo inteligente o perspicaz en la película…»3.

Hermano sol, hermana luna

Judi Bowker y Graham Faulkner en Hermano sol, hermana luna (1972)

En una entrevista que Graham Faulkner concedió en 2022 al periódico italiano Quattrocolonne, en la que en principio no quería hablar de Hermano sol, hermana luna, recordó que Zeffirelli le dijo que la producción podría ser un trampolín para su carrera o acabar con ella2. Respecto a la falta de aceptación del film en su país, al contrario de lo que sucedió en otros lugares, decía: «Una película de temática religiosa en Gran Bretaña es difícil. Aquí la gente es muy cínica…»2. Consideraba que un inconveniente de la cinta es que era «… demasiado poco realista…» y se quejaba del montaje2.

La adaptación de Zeffirelli es la más popular sobre el santo de Asís, junto a Francisco, juglar de Dios. No obstante, mientras la obra de Rossellini refleja el espíritu de las Florecillas, Hermano sol, hermana luna está desconectada del contexto histórico en el que vivió Francisco. Va más bien en consonancia con la contracultura en auge en los setenta, lo cual es contradictorio, ya que gran parte de este movimiento rechazaba la religión en favor de una espiritualidad indefinida. Francisco, por contra, renovó la Iglesia desde dentro, a partir de la base del Evangelio vivido sin glosa.

El hecho de que Francisco de Asís sea un personaje que resulte tan contemporáneo hace que se le atribuyan valores actuales. Pero ni era una especie de hippie de hace cincuenta años ni un ecologista de ahora, sino alguien que tuvo tanto impacto en su época, precisamente porque entendió los problemas de su tiempo y se lanzó a mejorar el mundo que le rodeaba.

Aunque no es posible predecir qué habría pasado con la carrera de Pacino de haber convencido a Zeffirelli, no parece que le hubiese favorecido. Es un intérprete acostumbrado a dar vida a personajes duros y raramente anteriores al siglo XX, pese a su proclamada admiración por las obras clásicas de Shakespeare. Sin embargo, aquel emergente y enérgico actor de los setenta, de aspecto desaliñado, daba el perfil para representar a Francisco. No habría estado nada mal ver a este mito del cine interpretando a uno de las figuras más importantes de la historia, pero definitivamente no en Hermano sol, hermana luna.


1. F. Zeffirelli, Autobiografía. Rizzoli, 2023.
2. R. Ebert, Brother Sun, Sister Moon. Roger Ebert, 19-04-1973.
3. G. Carini, Da San Francesco per Zeffirelli a bancario, la parabola dell’attore Graham Faulkner. Quattro Colonne – SGRT Notizie, 03-03-2022.