
Año: 2025
País: Sudáfrica, Estados Unidos
Duración: 109 min.
Género: Aventuras, Histórico, Musical
Categoría: Películas cristianas, Películas familiares
Edad: +7
Director: Phil Cunningham, Brent Dawes
Guion: Brent Dawes, Kyle Portbury, Sam Wilson
Música: Joseph Trapanese
Fotografía: Dave Walvoord
Reparto:
¿De qué trata?
El joven pastor David es ungido por Dios a través de Samuel. Está destinado a guiar a los suyos, a los que se propone proteger de la alargada sombra que se cierne sobre ellos. David defiende a su pueblo plantando cara al gigante Goliat, armado solo con una honda e impulsado por la fuerza que le proporciona su fe.
Vibrante musical bíblico
Últimamente el cine de animación familiar de base cristiana está en auge. Tras los recientes estrenos de Jesús, luz del mundo y El rey de reyes, ahora le toca el turno a uno de los libros más populares del Antiguo Testamento, que es recreado por el estudio sudafricano Sunrise Productions con una animación sorprendentemente buena.
Fuera de Pixar, Disney y DreamWorks no son habituales las producciones en 3D de esta calidad técnica. Esta película, además, tiene el respaldo de una historia sólidamente escenificada. Se nota que sus realizadores, Phil Cunningham y Brent Dawes, conocen bien lo que cuentan. Anteriormente habían dirigido una miniserie de cinco capítulos titulada Young David, cuya animación es de un aspecto similar. En esta adaptación para la gran pantalla han recorrido caminos ya transitados y eso es un plus.
La propuesta combina el género de aventuras con el musical, una apuesta que recuerda a El príncipe de Egipto. Sus canciones no son del nivel de las incluidas en aquel clásico de DreamWorks, pero la cinta ofrece un buen repertorio. En cuanto a su guion, cabe señalar que es en esencia fiel al libro de Samuel, sin embargo, los guionistas se han tomado diversas licencias encaminadas a suavizar el fondo del relato bíblico y hacer que su protagonista resulte cercano para el público infantil.
El comienzo del film nos revela la valentía de David, quien defiende con coraje a su rebaño del ataque de un león. Su confianza en Dios hace que el miedo pase a un segundo plano. En el polo opuesto de este intrépido joven, al que le gusta cantar y tocar el arpa, está el rey Saúl, un hombre que ha perdido la fe y la razón. Fruto de su desorientación, a las amenazas externas provenientes de los filisteos y amonitas se suman las luchas internas por los celos de Saúl hacia David, que debilitan al pueblo de Israel frente a sus enemigos.
Tras las aventuras en estado puro narradas por la película, hay un interesante trasfondo. Existe un razonable equilibro entre acción y contenido. El núcleo del largometraje está en su historia universal, la de David contra Goliat, la del pequeño contra el grande que ha inspirado tantas hazañas. De esta lucha surge su principal mensaje: la mayor fuerza de una persona puede residir en su fe.


