3.5 estrellas
7
Ángeles cotidianos
Título original: Ordinary Angels
Año: 2024
País: Estados Unidos
Duración: 118 min.
Género: Drama
Categoría: Películas cristianas
Edad: +10
Director: Jon Gunn
Guion: Meg Tilly, Kelly Fremon Craig
Música: Pancho Burgos-Goizueta
Fotografía: Maya Bankovic
Reparto: Hilary Swank, Alan Ritchson, Nancy Travis, Tamala Jones, Emily Mitchell, Skywalker Hughes

¿De qué trata?

Ed Schmitt acaba de perder a su mujer y, para mayor contrariedad, la menor de sus dos hijas, Michelle, está gravemente enferma. Los gastos médicos que requiere su tratamiento superan con creces los ingresos de Ed como trabajador de la construcción. Justo entonces, en la vida de su familia aparece una desconocida, Sharon Stevens, que busca encontrar un propósito prestando su ayuda. Sharon es una peluquera con problemas personales y con el alcohol, pero tiene mucho empuje.

Encontrar un propósito

Los primeros instantes de la película trascurren en una habitación de hospital, en la que Ed y su esposa Theresa dan la bienvenida a la recién nacida Michelle y, tras una elipsis de cinco años, se despiden cuando Theresa está a punto de fallecer. A partir del ahí, el director del largometraje, Jon Gunn, no se escora tanto hacia el melodrama como cabría esperar, en particular desde la entrada en escena de Sharon, quien no reconoce que es alcohólica, aunque sabe que debe cambiar su rumbo.

Sharon Stevens, que está muy bien interpretada por Hilary Swank, recuerda a Erin Brokovich. También es entrometida y puede resultar impertinente. Sin embargo, el fondo del personaje es distinto, porque busca una reconexión personal en vez de triunfar laboralmente, algo que no necesita. Sus loables intenciones son recibidas con recelos por Ed, incluso con cierto malestar, pues le gustaría sacar adelante a sus hijas sin su ayuda.

La cinta juega con las diferencias entre el carácter seco de Ed y la intensidad de Sharon, que no conoce donde está el límite, lo cual es beneficioso para el apesadumbrado Ed, dada la delicada situación que atraviesa su familia. Por muy caótica que sea la vida de Sharon, cuyo hijo está alejado de ella, hay cosas que se le dan realmente bien. Una de ellas es despertar la empatía hacia la pequeña Michelle.

Ordinary Angels está basada en un hecho real ocurrido en Kentucky en los años noventa. No profundiza demasiado en sus personajes, pero tampoco se toma a la ligera los problemas con el alcohol de su protagonista e incluso esta toma conciencia de que está movida, en parte, por un intento de suplir sus propias carencias. No obstante, para la madre de Ed, que echa una mano en casa, es una respuesta a sus oraciones. Su hijo no lo ve tan claro, más que nada porque su fe está en conflicto con las dudas y el enfado por la pérdida de su mujer. El cristianismo presente en el film es más implícito que explícito.

Jon Gunn saca partido del sentido del humor aportado por el personaje de Sharon y maneja bien los tiempos. Ha logrado la que tal vez sea su mejor película, aparte de la que más impacto ha tenido entre el público en Estados Unidos. Cuenta una inspiradora historia en la que irrumpe un ángel de carne y hueso, tan corriente como inesperado, que estimula la fuerza comunitaria de la solidaridad para proporcionar esperanza a una familia en apuros.

Ángeles cotidianos (fotograma)