Antonio Pavía

Esta es una de esas noticias que nunca quieres escribir: ayer 20 de enero falleció el padre Antonio Pavía, misionero comboniano y colaborador de Camino de Emaús, entre otros medios. Justo el día que esta web cumplía diecisiete años, nos ha dejado un amigo que nos ha acompañado casi desde el principio. Aparte de cuatro libros, hemos publicado cientos de artículos suyos y afortunadamente aún nos quedan pendientes muchos de sus pensamientos, que continuaremos agrupado en cada entrega de toques del alma. Su apartado es, con diferencia, el que reúne más textos de la sección de espiritualidad.

Antonio Pavía pasó quince años de su vida como misionero entre Brasil y Ecuador. Ya en Madrid, en la sede de su congregación, estuvo al frente de la comunidad María Madre de los apóstoles. Ha sido un prolífico escritor hasta sus últimos días. No sabría decir cuántos libros tiene publicados, porque hace mucho que perdí la cuenta. Él comentaba con entusiasmo que era el Espíritu Santo quien le inspiraba y yo le decía a veces, en broma, que más bien parecía que le dictaba.

Es difícil hacer justicia en unas pocas líneas a alguien que ha dedicado su vida a la evangelización. No obstante, quiero dejar constancia de la huella que ha dejado en mí la convicción que transmitía este buen pastor con sus textos y sus palabras. En su última etapa la salud no le ha acompañado, pero en nuestras conversaciones seguía percibiendo, en su voz profunda y afable, que mantenía ese fuego interior que le ha llevado a estar siempre entregado a su labor.

Uno de los mejores regalos de la vida es encontrarte con personas así en el camino. Antonio Pavía sigue siendo parte de este Camino de Emaús que ha ayudado a construir. Sus escritos permanecen aquí. Cada día son leídos y continuarán ofreciendo claves a los lectores a la luz de la fe. Ese era el propósito que alentaba la dedicación de nuestro amigo, al que despedimos con tristeza, con la confianza de que ya está junto al Padre. Y qué mejor forma de decir adiós que recordando algunas de sus frases:

«Nos gustaría tener la llave maestra que nos abra todas las puertas de la vida, y no somos conscientes de que Dios pone en nuestras manos la llave maestra de la Vida Eterna: se llama Evangelio.»

«Examínate a fondo, coge en tus manos tu sensibilidad humana en toda su riqueza y revístela de las huellas de Dios, y nada de lo que ames se malogrará.»

«Todo el Evangelio de Jesús es una invitación a ser buscadores del Eterno, del Inmortal, de Aquel que no lleva cuentas del mal, de nuestro mal. Ser buscadores de Dios es ser amantes de la vida eterna.»