Año: 1937
País: Estados Unidos
Duración: 117 min.
Género: Aventuras, Drama
Categoría: Películas familiares
Edad: +7
Director: Victor Fleming
Guion: John Lee Mahin, Marc Connelly, Dale Van Every
Música: Franz Waxman
Fotografía: Harold Rosson
Reparto: Freddie Bartholomew, Spencer Tracy, Lionel Barrymore, Melvyn Douglas, Charley Grapewin
¿De qué trata?
Harvey es un niño consentido que piensa que puede conseguir lo que quiera, porque su padre es un hombre adinerado, y no duda en utilizar cualquier triquiñuela para lograr sus fines. Tras un problema en la escuela, su padre se propone prestarle más atención. Juntos emprenden un viaje en un transatlántico del que Harvey cae accidentalmente. El chico es rescatado por un marinero portugués llamado Manuel, quien lo lleva a bordo de un pesquero donde Harvey deberá comenzar a valerse por sí mismo.
Tirar las redes
Antes de dirigir Lo que el viento se llevó y El mago de Oz, Victor Fleming se embarcó en esta película de aventuras marinas. De forma hábil combinó el rodaje en un estudio con la filmación en localizaciones reales, insuflando credibilidad a una historia que da la sensación de transcurrir en la severidad de alta mar.
En esta adaptación de una novela de Rudyard Kipling un muchacho engreído acaba en un barco de rudos marineros, tras caer en aguas de Terranova. Allí de nada le valen sus habituales artimañas para recibir un trato privilegiado, de modo que no le queda otra que tener disciplina y trabajar para ganarse un salario acorde con su aportación. Por suerte para él, es colocado por el capitán bajo la tutela del pescador que lo salvó, Manuel, un tipo de buen corazón que le va enseñando el oficio de la pesca y del que aprende valores como la lealtad.
Sin las comodidades de las que siempre había disfrutado, lo que para Harvey podría haber sido una pesadilla se torna en una oportunidad. El chico no tiene madre y su padre siempre ha estado enfrascado en sus negocios. Le sobra dinero, pero le falta afecto. Y esto último es lo que encuentra en su mentor, que se convierte no solo en un amigo, sino en una figura paterna. Manuel es un hombre de fe, cuyo catolicismo proporciona una dimensión espiritual al film. Aunque Manuel añora a su fallecido padre, de quien aprendió a tirar las redes, le consuela su visión trascendente de la vida.
El largometraje contó con un reparto de primera, con el jovencísimo Freddie Bartholomew representando a Harvey, Spencer Tracy en el papel de Manuel y Lionel Barrymore como capitán del barco. Tracy fue premiado por su interpretación con el primero de los dos Óscar al mejor actor que ganaría de manera consecutiva. Al año siguiente se lo llevó por su caracterización como sacerdote en Forja de hombres.