Año: 1979
País: Estados Unidos
Duración: 118 min.
Género: Aventuras
Categoría: Películas familiares
Edad: +7
Director: Carroll Ballard
Guion: Melissa Mathison, Jeanne Rosenberg, William D. Wittliff
Música: Carmine Coppola
Fotografía: Caleb Deschanel
Reparto: Kelly Reno, Mickey Rooney, Teri Garr, Clarence Muse, Hoyt Axton, Michael Higgins, Ed McNamara
¿De qué trata?
Alec y su padre viajan en el mismo barco que un espléndido caballo negro que llama la atención del chico. Cuando naufraga la embarcación, solo Alec y el caballo logran sobrevivir, pero acaban varados en una isla desierta.
Náufragos
Carroll Ballard le dio a esta película de aventuras un toque distintivo. En la primera parte, después del naufragio, los únicos personajes son un niño y un animal salvaje, atrapados en una isla tan idílica como amenazante. No hay diálogos y el peso recae en las imágenes captadas por el director de fotografía Caleb Deschanel. Si ya de por sí es inusual este tipo de narración visual en un film tan enfocado al público infantil, es aún más llamativo que, tras el regreso de Alec a la civilización, continúen utilizándose largos silencios. Este segundo tramo, no obstante, incluye elementos convencionales.
El interés artístico de Ballard, con su arriesgada puesta en escena, encontró el respaldo en la producción de Francis Ford Coppola. El resultado es una cinta de entretenimiento familiar que no subestima al espectador. Está basada en una novela de Walter Farley, adaptada por una terna de guionistas de la que formó parte Melissa Mathison, quien poco después del estreno de El corcel negro le proporcionó a Spielberg -y al cine- una de sus mejores historias con E.T., el extraterrestre.
El largometraje está contado desde la perspectiva de un niño que debe aprender por sí mismo a sobrevivir en un entorno inhóspito, mientras va forjando un vínculo con el precioso animal que le evade de la soledad. Tras ser rescatados, Alec conocerá a Henry Dailey, un antiguo entrenador de caballos de carreras, interpretado por Mickey Rooney. La amistad entre ambos, surgida en torno al caballo negro, está mejor definida que el personaje de la madre de Alec, algo desdibujada por su poca presencia.
Caleb Deschanel fotografió algunas escenas únicamente con luz natural, pese a las limitaciones de la época. No solo se lució en la isla -que se prestaba a ello-, capturando puestas de sol, sino también en momentos posteriores como la secuencia donde Alec corre en la oscuridad bajo la lluvia. Deschanel se mostraría más adelante decepcionado al no lograr ni siquiera una nominación al Óscar. A su trabajo visual se suma la edición de sonido de Alan Splet como base de una sensitiva película, que ha aguantado razonablemente bien el paso del tiempo.