3.5 estrellas
7
Wallace y Gromit: La venganza se sirve con plumas
Título original: Wallace & Gromit: Vengeance Most Fowl
Año: 2024
País: Reino Unido
Duración: 82 min.
Género: Animación, Aventuras, Comedia
Categoría: Películas familiares
Edad: TP
Director: Merlin Crossingham, Nick Park
Guion: Mark Burton
Música: Lorne Balfe, Julian Nott
Fotografía: Dave Alex Riddett
Reparto:

¿De qué trata?

Wallace y su perro Gromit recuperan un valioso diamante azul y lo entregan a la policía junto a su ladrón, el pingüino Feathers McGraw. Pero la cosa no quedará ahí, porque el recluso consigue tomar el control de un invento de Wallace. De este modo, lo que inicialmente era un gnomo que ayudaba con las tareas domésticas, llamado Norbot, da paso a un ejército de inquietantes gnomos que siembran el caos.

Gnomos rebeldes

Las andanzas de Wallace y Gromit se llevan desarrollando, desde finales de los ochenta, principalmente en cortos y mediometrajes. Este es el segundo largometraje de la saga y ha supuesto el regreso del malvado Feathers McGraw, que ya había aparecido en las aventuras. Resulta simpático que un animal normalmente tan adorable como un pingüino sea el villano.

McGraw es junto a Gromit el personaje más astuto. Ninguno de los dos tiene diálogos, así es que los animadores de Aardman han tirado de ingenio para compensarlo, por un lado, con la expresividad del perro, mientras que en el caso del pingüino la clave está en el lenguaje corporal.

El último invento de Wallace le distancia de su amigo Gromit y después se le va de las manos. De estos contratiempos sale a relucir la dependencia actual de la tecnología. Por mucho que los avances tecnológicos vengan bien, algunos son inútiles y, en cualquier caso, hay cosas que no pueden hacer. El mensaje es coherente viniendo de una película realizada con procedimientos muy artesanales. Según Nick Park, el creador de la historia, en una buena semana podían llegar a rodar un minuto y con eso estaban más que satisfechos.

La cinta ofrece mucha diversión. A ello contribuye la pareja de policías formada por una joven muy dispuesta, aunque algo peliculera, y un jefe que presta poca atención a su trabajo. El personaje de Feathers McGraw también resulta cómico, como decía antes, y no es el típico malo cargante. Aardman, además, vuelve a demostrar su dominio de la comedia física que igualmente caracteriza las producciones de La oveja Shaun.

Gromit es más realista que su colega y enseguida desconfía del gnomo Norbot creado por Wallace. Pese a los contratiempos que Norbot les ocasiona, en la amistad entre el leal perro y el inventor estará su fortaleza frente a Feathers McGraw, cuando este trate de vengarse de ellos. La trama tiene un mayor interés en su primera mitad. Luego el film avanza por caminos más trillados, sin que por ello deje de tratarse de una notable aportación al stop motion, una técnica de animación siempre llamativa, si está respaldada por un buen guion.

Wallace y Gromit: La venganza se sirve con plumas (fotograma)