3,5 estrellas
7
Nefarious
Título original: Nefarious
Año: 2023
País: Estados Unidos
Duración: 97 min.
Género: Terror, Suspense, Drama
Categoría: Películas cristianas
Edad: +18
Director: Cary Solomon, Chuck Konzelman
Guion: Cary Solomon, Chuck Konzelman
Música: Bryan E. Miller
Fotografía: Jason Head
Reparto: Sean Patrick Flanery, Jordan Belfi, Tom Ohmer, Glenn Beck, Daniel Martin Berkey, Mark De Alessandro

El doctor James Martin se desplaza a la cárcel para realizarle una evaluación psiquiátrica a Edward Wayne Brady, un asesino en serie cuya ejecución, programada para ese día, depende del diagnóstico. Si el doctor Martin determina que no está en sus cabales, entonces el convicto se libraría de la silla eléctrica. Durante la entrevista, el recluso asegura ser el diablo.

Los casos de posesión demoniaca mostrados por el cine siguen un patrón que, en ocasiones, deriva en una parafernalia que ahoga la credibilidad. Nefarious se desmarca de esa línea con su terror psicológico y el resultado parece más realista, algo que han atestiguado algunos exorcistas. También rompe con lo habitual al enfrentar a una persona poseída con un psiquiatra ateo, en vez de un exorcista. Tan solo aparece brevemente el capellán de la prisión, pero ayuda poco.

Al doctor Martin le advierten que el preso es un maestro de la manipulación, hasta el punto que el anterior especialista acabó quitándose la vida. El médico inicia su examen escuchando con escepticismo las afirmaciones del recluso en las que este dice ser el demonio. Sin embargo, por el hecho de no creer no está libre del mal y el condenado comienza a confundirle, poniéndole frente a sus contradicciones. Suscita dudas que van minando al psiquiatra y predice que habrá cometido tres asesinatos antes de que termine la entrevista.

Esta película supone un salto de calidad para Cary Solomon y Chuck Konzelman, los realizadores de Unplanned, quienes han escrito un sólido guion inspirándose en un libro de Steve Deace, titulado A Nefarious Plot. Igualmente está a la altura la dirección de actores, donde destaca la interpretación de Sean Patrick Flanery, que utiliza un repertorio de tics para dar forma a la doble personalidad del encarcelado. Por un lado, representa la aguda perversidad del diablo y, por otro, la debilidad de un hombre poseído.

El film se sustenta en un abundante diálogo, sin perderse nunca en divagaciones. Gran parte de la trama la escenifican sus dos protagonistas en un espacio cerrado, que resulta claustrofóbico. La dupla de directores consigue generar una sensación de agobio que intensifica el intercambio dialéctico. Apenas concede algún respiro, como el que se toma el doctor Martin en el exterior, desconcertado por el rumbo que están tomando los acontecimientos.

Nefarious refleja la naturaleza del mal, exponiendo que una posesión se va produciendo de manera progresiva. Trata cuestiones teológicas y morales de calado, y se posiciona a favor de la vida en los ámbitos donde está amenazada, denunciando también la pena de muerte. La cinta aborda el género de un modo realmente novedoso, logrando ser inquietante sin efectismos o tal vez por su ausencia.

Nefarious (fotograma)