4,5 estrellas
9
Pena de muerte
Título original: Dead Man Walking
Año: 1995
País: Estados Unidos, Reino Unido
Duración: 122 min.
Género: Drama
Categoría: Películas cristianas
Edad: +18
Director: Tim Robbins
Guion: Tim Robbins
Música: David Robbins
Fotografía: Roger Deakins
Reparto: Susan Sarandon, Sean Penn, Robert Prosky, Raymond J. Barry, R. Lee Ermey, Celia Weston

La hermana Helen recibe una carta remitida por un preso sentenciado a muerte, que le solicita amparo legal o, al menos, auxilio en unos difíciles momentos para él. La religiosa accede a la petición y acude a visitarle a la prisión. Allí le informan que el recluso, llamado Matthew, fue condenado por el asesinato de una pareja de jóvenes. Lejos de dar marcha atrás, en las conversaciones que tendrá con Matthew intentará apaciguar a un irascible prisionero que se declara inocente.

A mediados de los noventa, Tim Robbins escribió y dirigió esta ejemplar película, basándose en un libro autobiográfico de la monja Helen Prejean, conformado por esta a partir de sus experiencias en el corredor de la muerte. El relato expone los hechos de un modo riguroso, sin manipular al espectador, pues se postula en contra de la pena capital poniendo en liza un suceso deleznable. Asimismo, se muestra el punto de vista de unos padres rotos por el dolor e indignados con la religiosa por su decisión de asistir al verdugo de sus hijos.

Esta desgarradora historia despliega una intensa reflexión sobre el perdón y la redención en un caso extremo, desde una perspectiva cristiana. Se nota que Robbins se educó en el seno de una familia católica, puesto que conoce bien el terreno donde se mueve. A través del personaje de la hermana Helen nos presenta el Evangelio llevado a la práctica y, como consecuencia de ello, el amor elevado a la máxima potencia.

La monja acompañará a Matthew en su agonía ante la proximidad de su ejecución, haciéndole ver que debe asumir el mal que cometió para poder salvar su alma. Entretanto se acercará a los familiares de las víctimas, tras tomar conciencia de que es imprescindible para que su labor sea completa.

La cinta pone de manifiesto lo estéril de sentimientos como el odio o la venganza, subrayando que una muerte no puede justificarse con otra. Está protagonizada por unos excelsos Susan Sarandon y Sean Penn, quienes entregan unas interpretaciones de gran hondura dramática.

Sarandon firmó uno de los papeles más significativos de su carrera representando a la hermana Helen Prejean, una popular activista por la abolición de la pena de muerte y contra cualquier tipo de eliminación de la vida, como el aborto o la eutanasia. La verdadera Helen aparece en una secuencia de una vigilia con velas, escenificada junto a la prisión.

La producción estuvo nominada a cuatro premios Óscar, ganando el correspondiente al de mejor actriz que se llevó Susan Sarandon. El trabajo de su compañero de reparto Sean Penn también fue reconocido, en su caso, con el Oso de Plata al mejor actor en el Festival de Cine de Berlín.

Pena de muerte (fotograma)