4.5 estrellas
9
Robot salvaje
Título original: The Wild Robot
Año: 2024
País: Estados Unidos
Duración: 102 min.
Género: Animación, Ciencia ficción, Aventuras
Categoría: Películas familiares
Edad: +7
Director: Chris Sanders
Guion: Chris Sanders
Música: Kris Bowers
Fotografía: Chris Stover
Reparto:

¿De qué trata?

Tras un naufragio, la robot ROZZUM 7134 llega a una isla únicamente habitada por animales. Allí deberá aprender a adaptarse a un entorno para el que no había sido fabricada. Su gran reto, no obstante, será criar a un ganso huérfano y recién nacido. Aparte de proporcionarle comida, tendrá que enseñarle a nadar y a volar, una misión nada fácil, porque las alas del ganso son más pequeñas de lo normal.

El vuelo más alto de DreamWorks

La robot protagonista de esta historia está programada para hacer muchas tareas, pero no para ser madre. Nadie lo está, le dice una zarigüeya que tiene unos cuantos hijos. Sin embargo, al acoger a un ganso desvalido, Roz -como es apodada- asume una maternidad que la conduce a dar el máximo. Y al ir más allá de lo que permite su código se despierta su autoconciencia.

Con la cantidad de películas de animación que parecen programadas a partir de códigos reutilizados, se agradece que Chris Sanders haya apostado por una propuesta con esencia propia. Sanders es uno de los cineastas más destacados en el ámbito de la animación, como demuestran Lilo & Stitch, Cómo entrenar a tu dragón y Los Croods, pero esta vez se ha superado. Su adaptación de un libro de Peter Brown resulta, a la vez, emocionante, épica y divertida.

En su parte inicial la cinta encadena varios momentos cómicos, pero a medida que avanza va aumentando la aventura y el nivel dramático. Cuando Roz adopta al pequeño ganso, comienza a establecer otros vínculos. El más improbable es el que forja con Fink, un zorro que intenta robarle a su cría y al que después ayuda -tras sufrir este un percance- para mayor sorpresa del cínico animal. Al igual que Jean Valjean en Los miserables, un inesperado acto de bondad es lo que transforma a Fink. Aunque el personaje de este zorro recuerda más bien al de El Principito.

A Roz la maternidad le trastoca los planes. Pese a que, en principio, la asuma como otra misión más que debe cumplir, luego se convierte en una tarea a la que no puede resistirse, aunque la deje sin batería. El film confronta su metamorfosis con la falta de espontaneidad, un problema muy actual, donde todo se quiere tener controlado. Lo que nos dice Robot salvaje es que la vida da muchas vueltas y lo que inicialmente parece un inconveniente, más adelante tal vez nos permita encontrar nuestro lugar en el mundo.

La artística recreación de los escenarios naturales en los que transcurre la trama es de una riqueza pictórica análoga a la de La canción del mar. Sanders, al estilo de Cómo entrenar a tu dragón, tira de épica en varias secuencias, con una potente animación que complementa a la perfección la banda sonora de Kris Bowers. Esta parte técnica está respaldada por un guion que trata con sensibilidad diversos temas de interés. El resultado es convincente y conmovedor. El vuelo más alto de DreamWorks.

Robot salvaje (fotograma)