Noé

Es célebre la frase de Cecil B. DeMille «dadme dos páginas cualesquiera de la Biblia y haré una película». Cuando la pronunció, Hollywood se valía de la grandiosidad de las historias bíblicas y de sus valores para ganar en su dura competencia con la televisión. Por entonces, se multiplicaban los títulos bíblicos, algunos tan oportunos como Ben-Hur, Quo Vadis o Los diez mandamientos, mientras que otros era meras excusas para hacer caja. Los tiempos y el cine cambiaron, y desde los años sesenta Hollywood no invertía en una producción bíblica. Si no me confundo, las últimas fueron La historia más grande jamás contada y La Biblia… En su principio, que no tuvieron mucha suerte.

Ridley Scott, al que le gusta rodar en España, está grabando Exodus en Almería. El director de Gladiator tiene una facilidad pasmosa para sacar adelante sus proyectos. En su filmografía reciente se evidencia esta realidad, pues en ella figuran nada menos que once películas en trece años.

El nuevo largometraje de Scott contará con el protagonismo de Christian Bale. El actor, que estuvo en la órbita de Noé, ha cambiado el traje de Batman por la túnica y las sandalias de Moisés, cuyo relato es uno de los más viables para adaptar a la gran pantalla, como demuestran las numerosas versiones que existen. Un dato no excesivamente conocido es que Bale no es nuevo en esto de las temáticas bíblicas, puesto que interpretó a Jesucristo en el modesto film María, Madre de Jesús (1999).

El estreno de Exodus está previsto para diciembre del año que viene. La que podremos ver antes, en la Cuaresma de 2014, es Noé. Paramount ha lanzado el primer tráiler, en el que queda claro que han apostado por la espectacularidad y por la épica, lo cual es casi obligado tratándose de una inversión de ciento treinta millones de dólares. La cinta de Aronofsky es toda una incógnita, pero si el guion es bueno, será una película de las que merece la pena disfrutar en el cine, sin esperar al DVD.