
No ha tenido demasiada dificultad seleccionar estas películas. Lo complicado ha sido acotar el número a treinta y tener que dejar fuera otras muy interesantes. La familia es una fuente inagotable de historias para el cine. No podría ser de otra forma, pues el cine refleja, en buena medida, la vida misma.
La familia no es perfecta, pero resulta vital. En ella conviven el dolor y el amor, el llanto y la risa. Es el primer espacio de aprendizaje y normalmente el lugar donde encontrar apoyo cuando las cosas van mal. Aun con sus imperfecciones, la familia es el principal motor para el crecimiento personal y común. Estos filmes exploran los vínculos entre padres, abuelos, hijos o hermanos. Algunos como De tal padre, tal hijo, además, nos cuestionan sobre la prevalencia de los lazos afectivos o de sangre.