Año: 1999
País: China
Duración: 89 min.
Género: Drama, Romance
Categoría: Películas con valores
Edad: +10
Director: Zhang Yimou
Guion: Shi Bao
Música: San Bao
Fotografía: Hou Yong
Reparto: Zhang Ziyi, Sun Honglei, Zheng Hao, Zhao Yulian, Li Bin, Chang Guifa, Sung Wencheng, Liu Qi
¿De qué trata?
Luo Yusheng, un hombre de negocios, regresa a su pueblo natal por el fallecimiento de su padre. Para el funeral se prepara un cortejo que recorrerá el camino que hacía el difunto hasta su casa, conforme a una antigua tradición. Los vecinos proponen que el itinerario se haga con un tractor, dada la edad de la esposa del fallecido, pero a esta no le parece apropiado para despedirlo. Su deseo es que se organice una procesión, más solemne, donde el féretro sea portado al hombro.
Amar desde los pequeños detalles
No se le puede acusar a Zhang Yimou de efectista en esta adaptación de una novela de Shi Bao, que el propio escritor trasladó al guion. Con una puesta de escena minimalista desarrolla una sencilla historia de amor. La película comienza en el presente y pronto da paso a un largo flashback, donde Luo rememora el romance entre su madre Zhao y su padre Luo Changyu, un maestro destinado a la escuela del pueblo.
El presente es mostrado en blanco y negro, con frialdad. Yimou subraya así la distancia afectiva de Luo respecto a sus padres, así como el choque entre modernidad y tradición. También refleja el dolor de Zhao por la pérdida de su marido. El pasado, sin embargo, está fotografiado con un acentuado colorido que armoniza con los intensos sentimientos de juventud entre dos enamorados.
El film despliega un idilio con mucha miga, desmarcándose del típico romance con un estilo lírico y pausado. Cuando el maestro debe volver temporalmente a la ciudad, Zhao aguarda su regreso con paciencia. En el relato emergen la fidelidad y el valor de la espera, esto último en contraposición con la inmediatez imperante en las sociedades contemporáneas.
La cinta no solo trata de un enamoramiento, sino del amor que perdura a lo largo del tiempo, más allá de los sentimientos. De un amor donde hay admiración, pues sabemos que Zhao pasó cuarenta años acercándose a la escuela, cada día, solo para escuchar la voz de su amado, mientras este daba clase a sus alumnos.
El largometraje pertenece a la mejor época de Zhang Yimou. Sin ir más lejos, ese mismo año estrenó Ni uno menos, ahí es nada. Ambas películas tienen algunos temas comunes, como la importancia de la educación o las diferencias entre la ciudad y las zonas rurales en China. En relación a esto último, El regreso a casa pone de relieve el contraste entre el maestro, con su bagaje cultural, y una chica analfabeta.
La fotografía se recrea en los cambios estacionales que sirven para marcar el paso del tiempo. A veces vemos planos excelentes de solo unos segundos. Una secuencia especialmente brillante llega cuando Zhao prepara la comida con esmero, porque al maestro le toca comer en su casa, y una serie de planos nos revelan, a través de las variaciones de la luz solar, el largo rato que dedica. La joven Zhao se aplica al máximo en una tarea cotidiana, puesto que ahí -en lo sencillo- es donde radica la fuerza de su historia de amor.