Año: 2024
País: España
Duración: 115 min.
Género: Documental, Histórico
Categoría: Más cine
Edad: +10
Director: José Luis López-Linares
Guion: José Luis López-Linares, Víctor Escribano
Música: Jorge Magaz
Fotografía: José Luis López-Linares, Andrés Recio Illán
Reparto:
El legado que nos une
Se podría considerar que este documental es una continuación de España, la primera globalización, que fue un éxito de público. José Luis López-Linares vuelve a dejar constancia de que es un excelente documentalista. Aunque a estas alturas ya no tiene que demostrar nada a nadie y, una vez más, no se anda con medias tintas en su exposición de una realidad histórica alejada de visiones reduccionistas.
A través de expertos y numerosos participantes, principalmente de América, la película ofrece un colorido retrato de la identidad compartida entre España e Hispanoamérica, desmarcándose del oscurantismo de la leyenda negra contada por los ingleses y adoptada por algunos como verdad inapelable. Resalta la importancia de Isabel la Católica, quien promovió el mestizaje, y explica que España no practicó el colonialismo en América, sino que tuvo virreinatos con los mismos derechos que otras provincias de la corona.
El largometraje celebra lo que es común, mostrando la huella de más de tres siglos de historia compartida, plasmada en la lengua, el arte, la cultura y la religión. Dentro de esos lazos colectivos el film presta una especial atención a la música, sin dejar de lado otras modalidades artísticas como la arquitectura o la escultura.
Uno de los entrevistados alude a la misma cosmovisión y al vínculo que ha supuesto el catolicismo, más allá de que uno sea creyente o no. Se habla de la labor de los evangelizadores y de la negativa repercusión que tuvo la expulsión de los jesuitas del continente. Asimismo, se pone de manifiesto que la tarea evangelizadora nunca hubiese sido tan efectiva sin la Virgen de Guadalupe, cuya iconografía contribuyó, de forma decisiva, a la expansión del catolicismo entre una población que descubrió a un Dios muy diferente que, en vez de requerir sacrificios, se había sacrificado por la salvación del hombre.
José Luis López-Linares, aparte de documentalista, también ha ejercido de director de fotografía de realizadores de la talla de Víctor Erice y eso se nota en la calidad visual de esta película, que el cineasta considera que es la mejor que ha hecho. Su aportación resulta más que necesaria no solo como exploración de un capítulo de la historia habitualmente distorsionado cuando no ignorado en los libros de texto, sino para conocer un legado común que nos une.