Toques del alma (CIV)
1. Cuando un marinero cae al agua no necesita un manual para mantenerse a flote, sino que debe saber nadar. Para adorar a Dios sobran…
1. Cuando un marinero cae al agua no necesita un manual para mantenerse a flote, sino que debe saber nadar. Para adorar a Dios sobran…
1. La mentira, como la hierba, crece en toda parte, hasta en los tejados, y se termina despreciándola. La verdad es como el corazón de…
1. La tierra, ser inanimado, agradece gozosa la lluvia que cae sobre ella acariciándola y reblandeciéndola. Imaginémonos cómo disfruta el alma cuando el Evangelio la…
1. Examínate a fondo, coge en tus manos tu sensibilidad humana en toda su riqueza y revístela de las huellas de Dios, y nada de…
1. A nadie se le escapa que cuanto más nos acercamos al Dios vivo, al del Evangelio, más nos queremos a nosotros mismos, y es…
1. Tenemos las manos tan ocupadas manipulando móviles, tabletas y todo tipo de artilugios, que no tenemos tiempo para coger la mano del que sufre,…
1. El que, como el hijo pródigo, entra en lo más profundo de sí mismo (Lc 15,17), llega hasta sus raíces y se da cuenta…
1. No hay terreno, por muy árido y pedregoso que sea, que no dé su fruto si se deja al cuidado de un experto. No…
1. Todos echamos raíces. Unos en Jesucristo, como anuncia Pablo (Col 2,6); otros en el campo de sus proyectos. El problema es que si en…
1. Cuando nos alejamos de Dios nos cuesta creer que en el caso de volver a Él siga siendo el mismo de antes; y nos…